Doce Tribus
943.63.23.16
 
 
Hola Invitado, login
 

Si Dios viviera en mi calle, estoy seguro de que la casa sería grande. Tendría muchas habitaciones para todas las viudas y los huérfanos que vivirían en ella. Sería su hogar, no un orfanato del gobierno con barras en las ventanas. Seguro que las habitaciones tendrían amplias ventanas por donde entraría abundante luz. La casa sería antigua probablemente pero estaría bien arreglada, no sería una casa nueva hecha de plástico.

 

Habría una hermosa valla alrededor de la casa para que los niños estuvieran seguros dentro de ella. Tendría un portal fácil de abrir, para poder recibir a muchos invitados; no habría ningún perro hostil ladrando y asustando a la gente.

¡Mucha gente viviría en la casa de Dios, seguro, porque a Dios no le gusta estar solo! No es un Dios solitario. Nadie lloraría a solas en su habitación por las noches, o en la mesa sobre un plato de sopa de lata recalentada. No, todos comerían juntos; algunos estarían cocinando, otros limpiando… pero todo lo harían juntos.

Invitarían a todos los de mi calle a una comida especial. Invitarían a la pareja pobre del pequeño apartamento, a la mujer lisiada y al niño minusválido de las piernas raras que se doblan hacia atrás. Y al ciego, sí, todos conocerían su nombre, y él vendría a menudo. Habría sitio para todos en la mesa, pero no todos vendrían. Las personas importantes nunca lo harían, estarían demasiado ocupadas haciendo cosas importantes. Podrían venir, pero no lo harían.

La casa de Dios estaría limpia. El patio de Dios estaría limpio. De hecho, toda la basura de la calle sería recogida. Se notaría que esto es importante para Dios.

Dios es amor, y amor es Dios. Creo que si yo viviera donde vive el amor podría cambiar mis malos hábitos. Incluso podría ser honesto acerca de las cosas malas que hice, y entonces podría cambiar. Seguro que todos los que vivan en la casa de Dios dirían “lo siento” muchas veces y “te perdono”, aún más.

Si quisieras acercarte, serías bienvenido. Todo el mundo se pararía y hablaría contigo. Si se estuviera haciendo tarde, Dios te invitaría a pasar la noche y te ofrecería su habitación. Incluso te dejaría venir a vivir a su casa. Y también podrías traer a más personas.

Sería un lugar donde morar, un lugar donde estar por mucho tiempo, un lugar donde la gente pertenecería a Dios, y Él les pertenecería a ellos.

Yo me mudaría y viviría con el amor, si Dios viviera en mi calle.

Identificarse Registrar

Login

Usuario
Password *
Recordarme

Crear una cuenta

Los campos marcados con un asterisco (*) son obligatorios.
Nombre
Usuario
Password *
Verificar password *
Email *
Verificar email *
Avatar
Captcha *
Espera por favor!
Publicaciones recientes